El flujo de caja proyectado es una herramienta de planificación que estima los ingresos y egresos de dinero de tu empresa durante un período futuro. A diferencia del estado de resultados, el flujo de caja se concentra en el movimiento real de efectivo, lo que ayuda a evitar problemas de liquidez.
Por qué es importante
Muchas empresas rentables enfrentan dificultades porque no logran sincronizar sus cobros con sus pagos. Una proyección permite anticipar momentos de tensión y tomar decisiones a tiempo.
Pasos para elaborarlo
1. Define el período
Puede ser semanal, mensual o trimestral, según la dinámica de tu negocio.
2. Estima tus ingresos
Incluye ventas al contado y la cobranza esperada de ventas a crédito, con criterios prudentes.
3. Registra tus egresos
Considera costos fijos, costos variables, impuestos, sueldos y compromisos financieros.
4. Calcula el saldo
La diferencia entre ingresos y egresos te muestra si tendrás superávit o déficit en cada período.
Revisa y ajusta tu proyección periódicamente comparándola con los datos reales. Este artículo es de carácter informativo y no constituye asesoría financiera profesional.